Alrededor de 25 mil fanáticos quedaron rendidos ante el notable concierto que ofreció la banda británica en San Marcos. Prometieron volver por tercera vez


Fue una noche de pulsaciones a mil. Una jornada para demostrar que esa suerte de religión llamada “Iron Maiden” tiene en el Perú miles de feligreses que estarán siempre ahí, al pie del escenario. Una reunión en la que el sexteto británico dejó bien en claro –si acaso había alguna duda- por qué son la banda más importante del heavy metal.
A las 9 en punto, y ante unos 25.000 asistentes, Iron Maiden hizo su aparición en el escenario y de inmediato pegó el primer gran golpe de la noche con la notable “Satellite 15… The Final Frontier”, tema que da inicio a su más reciente disco.
Tras ese demoledor comienzo vinieron “El Dorado”, “2 Minutes to midnight”, “The Talisman” y la genial “Coming home”, canción que tuvieron que interrumpir por unos minutos debido a un pequeño accidente en el escenario que la banda supo sortear con buen humor.
La banda entregaba todo en el escenario. Luego de “Dance of death” y ante un público totalmente rendido que no se cansaba de corear cada una de las canciones, llegó el turno de la celebrada “The Trooper” y del momento más emotivo de la noche, cuando Bruce Dickinson dedicó “Blood Brothers” al pueblo japonés y a las víctimas del devastador terremoto que golpeó el país asiático.
“The evil that men do” y la celebradísima “Fear of the dark” se encargaron de subir nuevamente las pulsaciones de la gente. Iron Maiden entregaba todo en el escenario y el estadio de San Marcos ardía con una fuerza que ni la garúa que empezó a caer sobre Lima podía apagar. Con “Iron Maiden”, un himno de la banda en el que además apareció sobre el escenario un nuevo “Eddie” en una versión totalmente futurista, llegó, en teoría, el final del show.
Pero Maiden tenía todavía mucho más para dar. Aún faltaban algunos clásicos. Es así que llegaron “The number of the beast”, “Hallowed be thy name” y “Running Free”, un último aliento, un suspiro final que llevó al éxtasis a los asistentes.
“No será la última vez que vengamos al Perú” dijo Bruce Dickinson en medio del concierto y a manera de promesa. Los 25.000 fanáticos que fueron a San Marcos le han tomado la palabra.